Noté que él de repente ni recordaba lo que había pasado y que yo vivía de ese recuerdo. Trataba de que no me importara pero era casi imposible. No había día que no piense en eso y creo que de tantas películas de Disney, el haberlo besado tan de la nada me hacía sentir como una pequeña putita que había cometido uno de sus primeros pecados.
¿Nos acompañas a la actuación? -me dijeron ellos dos, y como no quería llegar temprano a casa los acompañé. En todo en camino noté que se miraban, sonreían y aunque sabía que ella sólo lo utilizaba me daban celos que ellos estén juntos y yo sólo pueda pensar en ti. Entonces cada segundo de esa noche me comenzaba a pesar. No soportaba verlos juntos un instante más, me despedí y me fui. Subí al primer bus que vi y al estar sola no podía más con eso y una lágrima salió.
Me baje rápidamente del bus, casi corrí hacia el lugar y lo vi afuera, sólo pude lograr abrazarlo y comencé a llorar, como nunca. Tranquila, todo estará bien -decía mientras me abrazaba y acariciaba mi cabeza. Ya no pienses él, no lo vuelvas a buscar. Te hace daño, déjalo -trataba de consolarme. Llegó ella y también me abrazó, trató de convencerme que no valías la pena pero tuvo que regresar. Él me llevó a un lugar más tranquilo, conversamos y me dijo (y hasta ahora me lo dice) que nunca le causaste una buena impresión y que no te volviera a buscar porque, para él, no eras una buena persona.
Me llevó a mi casa luego de secar cada una de mis lágrimas. No le hice caso.
:S
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