domingo, 29 de agosto de 2010

Uno: Tú

Me parecen lejanos los salones fríos y blancos en los que te conocí. Volver a ese día en que entraste con olor a cigarro y me hablaste en el balcón, que con una tontería me sacaste el e-mail y desde ahí sigo pensando cómo han pasado cuatro años. Cuatro años, cuatro veranos, cuatro veces empezar una relación, cuatro veces terminarla; cuatro distintas personas con las que salimos, y dejándolas. Cuatro años soy un chiste y tú te llevaste más que un abrazo al irte.

Recuerdo cada pequeño detalle de nuestros encuentros, recuerdo tu ropa, tu olor, tus besos, puedo vivirlos otra vez. Recuerdo los e-mails con excusas tontas para verte que te mandaba, recuerdo que me tratabas como una niña, que hablabas con pasión sobre no sé qué grupos de metal y yo sólo te miraba y decía “Ah sí, son buenos”.

Tal vez mi error fue verte como alguien inalcanzable para mí, pensar que yo no era lo suficiente como para que quisieras salir conmigo, creer que yo no soy nada para ti. Lo sé, puede que no haya sido ni sea nada pero que más da, todos somos la misma basura.

No hay comentarios:

Publicar un comentario